jueves, 15 de abril de 2010
Punk.
La experimentación punk consistía en recuperar el verdadero espíritu rock sin depurarlo. La energía era buscada a través de una interpretación directa, sin virtuosismos, apoyada por una actuación vocal en estado bruto. Según Simon Frith, la voz adquiere en el punk un papel central en sí misma, más allá de las letras: cantantes como Johnny Rotten o Joe Strummer (The Clash) desarrollaron una voz "explícitamente de clase obrera, usando acentos proletarios, apoyándose en los cánticos de los hinchas de fútbol". Las canciones punk pretendían acceder directamente al oyente, en una comunicación abierta de sus emociones.
El punk marca así un punto de inflexión en la historia de la música popular Retomando los elementos clásicos del rock, el punk abrió a discusión pública las contradicciones inherentes al campo musical: la vinculación con la industria, la definición de arte, la relación entre emisor y receptor, el contenido político/utópico del rock, ...
En Inglaterra, el punk se convirtió en "un símbolo de crisis. Con las costuras aparentemente descosiéndose, surgía el peligro de la anarquía o algo peor". El punk mostraba las grietas de una sociedad a punto de entrar en el largo período de Margaret Thatcher, las rendijas de la crisis económica, todo lo que pretendía estar cerrado y de repente se descubría que no era así, que era confuso, inacabado, abierto.
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